jueves, 3 de junio de 2010

ANTESALA DE UNA ESCRITORA ENFERMA DE SUEÑO


Llegas a tu cama de noche, el día fue en un 80% invisible.
Cuando posaste las nalgas en el asiento del metro, caliente, no llegabas siquiera a acomodar el cuello en el pasamanos cuando ya dormitabas dando rienda suelta a la cabeza, cual si fuera a enmanciparse de tu cuerpo.
Tomas la primer clase de la semana, son las 10 de la mañana y aún tu cabeza quiere enmanciparse y tus sueños quieren atraparte y te susurran al oido que acomodes los brazos sobre el pupitre.
Andas arrastrando las ideas, los desvelos de hace mas de 600 días.
Llegas y todavía te das el lujo de posarte frente a la cajita mágica de luces...
...Discovery Channel...
...A&E...
...Nick...
...Televisa (cambio urgente)...
...Canal 22... destenzas el dedo pulgar...
el control escapa de tus manos y termina despertandote con un azote en el suelo.
Vas a la cama.
Tan inverosímil como que tienes los ojos pelados y blancos mirando el techo, das la vuelta, tal vez la posición de feto te haga sentirte sobre el lecho materno, giras de nuevo...
esas enormes ganas de cuestionarte el por qué de las cosas aparecen justo ahora, y tambien te preguntas
¿por qué no ocupe mi día en pensar estas cosas? ahora podría dormir.
No hay respuesta
Sientes agruras, la boca te saliva, las nauseas hacen voto de presencia.
Te levantas. Mejor dicho, hcen que te levantes.
Caminas alrededor de la cama, sobre la ropa sucia de hace algunos días.
La molestia no pasa.
Te acuestas de nuevo.Te paras.
No pasa.
Pones play al i-pod. Inutilmente enciendes el televisor de nuevo. Te asomas por la ventana y cuentas las estrellas que logras vislumbrar.
Nada.
Asco y nauseas dicen adios al sueño.
Sacas un libro, incluso te das la libertad de saltar en la cama, suerte que vives sola, y sin embargo te sientes ridicula ,fuera de lugar; lo piensas dos veces y bajas enseguida, sonrojada aún mas ridiculo.
Por fin te detienes miras la hoja en blanco que tienes delante. El lapiz ya esta en tus dedos, las palabras ya estan en los versos.
Y como en un regurjito el asco pasa de a poco, mas palabras menos nauseas.
Terminas al cabo de 16 paginas.
Agotada, regresas a la cama.
Igual que en el metro.
Apenas posas la cabeza en la almohada, y ya te ves en sueños.

1 comentario:

Alejandra dijo...

Años sin visitarte! Aunque siempre dije que me gustaba leer lo que escribias.. sigo pensando que hay cierta diferencia en tus palabras a comparación de los que solo son aficionados y eso simplemente puede deberse a que tú tienes el talento, tienes la chispa para hacer sentir a las personas identificadas facilmente entre tus letras y creo que debes seguir con esto! lo haces muy bien